| Comunidad
Internacional Baha'i
Historia de
la cooperacion con las Naciones Unidas
La Comunidad Internacional Bahá'í
fue fundada en 1844. Como organización no
gubernamental, la Comunidad Internacional Bahá'í
comprende y representa a los miembros de la Fe Bahá'í
del mundo entero, es decir mas de cinco millones
de hombres y mujeres provenientes de más
de 2000 grupos étnicos y de casi todas las
nacionalidades, clases socio-económicas,
ocupaciones y profesiones. La Comunidad Internacional
Bahá'í tiene importantes comunidades
en más de 200 países y territorios,
de cuales 172 están organizadas como miembros
afiliados a nivel nacional (o regional) y 20,000
comunidades locales.
En 1945, representantes Bahá'ís estaban
presentes en las histórica conferencia de
San Francisco que dio origen a las Naciones Unidas.
La Comunidad Internacional Bahá'í
fue registrada por primera vez como organización
no gubernamental (ONG) por el Departamento de Información
Pública de las Naciones Unidas en marzo de
1948. En mayo de 1970, la Comunidad Internacional
Bahá'í fue reconocida como entidad
consultiva de la categoría II por el Consejo
Económica y Social (ECOSOC) de las Naciones
Unidas. En 1976 fue reconocida como entidad consultiva
por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF) y en 1989 obtuvo relaciones de trabajo
con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 1985 la Comunidad Internacional Bahá'í
estableció su Oficina de Información
Pública, en 1989, su Oficina de Medio Ambiente
y, en 1992, su Oficina para el Avance de la Mujer.
La Comunidad Internacional Bahá'í
participa en una gran variedad de temas de interés
para las Naciones Unidas, entre los cuales están
el progreso de la condición de la mujer,
el desarrollo económico y social, el medio
ambiente, los derechos humanos y la paz. Las comunidades
Bahá'ís tienen una larga experiencia
en fomentar la participación popular, valorizar
el papel de la mujer como persona responsable de
adoptar decisiones y a prevenir el uso indebido
de drogas. Entre las actividades a las cuales se
dedican las comunidades Bahá'ís, están
el desarrollo sustentable, preocupación por
la protección de las minorías, esfuerzos
para la eliminación del racismo y las educación
de los derechos humanos. Durante más de 20
años, la Comunidad Internacional Bahá'í
a través de sus relaciones consultativas
y de trabajo con los organismos especializados de
las Naciones Unidas, se esforzó por compartir
las experiencias de las comunidades Bahá'ís
en estos campos y en otros. De 1989 a 1993, la Comunidad
Internacional Bahá'í participó
en aproximadamente 90 reuniones de las Naciones
Unidas donde presentó más de 70 declaraciones,
según su Informe Cuadrienal de 1994 al Consejo
Económico y Social de las Naciones Unidas
(ECOSOC).
La Comunidad Internacional Bahá'í
publica en inglés, francés, chino,
ruso, español, y alemán, un boletín
trimestral llamado ONE COUNTRY y distribuido en
más de 150 países. Este boletín,
con un premio a su haber, cubre proyectos de desarrollo
socio-económico, relaciones con el sistema
de las Naciones Unidas y temas de interés
para las personas de influencia.
Metas y Actividades
La Comunidad Internacional Bahá'í
se dedica a la promoción de la paz mundial,
creando las condiciones en las cuales la unidad
aparece como un estado natural de la existencia
humana. Entre estas condiciones, las siguientes
tienen una importancia particular.
- Promoción de la unidad de la humanidad.
La paz y el bienestar de la humanidad dependen del
establecimiento de la unidad, incluso la igualdad
racial y la eliminación de todas las formas
de prejuicio. Durante más de 140 años,
los Bahá'ís han estado construyendo
comunidades caracterizadas por su diversidad y por
su compromiso por la causa de la unidad. La creación
de comunidades unificadas y diversificadas exige
el abandono de los prejuicios de todo tipo y estimula
a los seguidores a aprender a trabajar juntos por
el bien de todos. Los consejos dirigentes elegidos
localmente favorecen la cooperación entre
los distintos elementos de la comunidad al fomentar,
gracias a la consulta, una gran participación
en la toma de decisiones.
- Reconocimiento de la igualdad del hombre y de
la mujer. En las comunidades Bahá'ís
tanto los hombres como las mujeres se comprometen
a instituir el principio de la igualdad, que exige
la emancipación completa de las mujeres.
Tanto hombres como mujeres se empeñan en
desarrollar actitudes apropiadas para demostrar
que la posición de la mujer es igual a la
del hombre, y ambos contribuyen en proyectos de
desarrollo socio-económico.
- Progreso de la justicia y la cooperación
económica. Los Bahá'ís consideran
que servir a la humanidad es la meta esencial de
su vida y que también es el medio de favorecer
el progreso social y económico. Los consejos
Bahá'ís elegidos localmente son responsables
de juntar a la comunidad para consultar, planear
e implementar proyectos que favorezcan el bienestar
de la comunidad entera. Más de 1600 proyectos
de desarrollo socio-económico están
realizándose en comunidades del mundo entero.
- Servicio a la causa de la educación universal.
La educación de la persona, de la familia
y de la sociedad es un punto primordial de las actividades
Bahá'ís desde que se formaron las
primeras comunidades. Se da una atención
especial a la educación de las niñas,
porque como futuras madres serán ellas las
primeras educadoras de los niños y por el
papel importante que desempeñarán
en todos los campos de actividades humanas. Entre
los proyectos de desarrollo socio-económico
implementados por comunidades Bahá'ís,
741 son escuelas., 7 radioemisoras y 203 programas
de alfabetización y otros proyectos educativos.
Un enfoque holístico de la salud, que hace
hincapié en el equilibrio entre el bienestar
físico, mental, social y espiritual, es uno
de los elementos de la educación Bahá'í.
Algunas comunidades Bahá'ís patrocinan
proyectos de salud específicos. Por ejemplo,
se emprendió en 12 países un programa
modelo para la formación de agentes primarios
de salud al nivel rural.
- Consolidación del sentimiento de ciudadanía
mundial. Los Bahá'ís apoyan los objetivos
de la Carta de las Naciones Unidas así como
los objetivos humanitarios, sociales y ecomómicos
de sus organismos especializados. Las inquietudes
por el planeta que se comparten y expresan a nivel
internacional se reflejan en actividades desarrolladas
a nivel local. Por ejemplo, los proyectos Bahá'ís
ponen énfasis en las estrategias del desarrollo
sustentable, incluso la reforestación, el
desarrollo de los recursos renovables, la conservación
y las prácticas agrícolas confiables.
- Fomento de la tolerancia religiosa. Los Bahá'ís
apoyan la cooperación y la comprensión
inter-religiosas basándose en el reconocimiento
de la fuente común de todas las grandes creencias
mundiales y han apelado a la Organización
de las Naciones Unidas para que se proteja la libertad
religiosa de su correligionarios en varias partes
del mundo. Los Bahá'ís también
animan a la gente a que reconozcan la armonía
fundamental que debe existir entre la ciencia y
la religión.
- Incentivo a la adopción de un idioma auxiliar
internacional. Una falta fundamental de comunicación
entre los pueblos debilita seriamente los esfuerzos
hechos para alcanzar la paz mundial. Los Bahá'ís
promueven la adopción de un idioma auxiliar
internacional que contribuiría a solucionar
este problema.
Direcciones de las Oficinas
de la Comunidad Internacional Baha'i
Para realizar su trabajo de relaciones con las
Naciones Unidas, la Comunidad Internacional Bahá'í
tiene una oficina central ubicada en Nueva York
y una sucursal en Ginebra, Suiza. También
tiene representaciones ante las Oficinas de las
Naciones Unidas en Viena, Nairobi, Bangkok, Addis
Abeba, Santiago y Roma.
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