| Superación
de la Corrupción y protección de la
Integridad en las Instituciones Públicas:
Una Perspectiva Bahá'í
Preparado por la Comunidad Internacional Bahá'í
y presentado en el Forum Global intergubernamental
de Lucha contra la corrupción II.
La Haya, Holanda
28 a 31 de Mayo 2001
A medida que la humanidad emerge de un siglo de
tumulto y cambios atemorizantes, sus necesidades
de renovación moral y espiritual se hacen
cada vez más evidentes. Que el siglo veinte
fue un siglo de tanto la oscuridad como la luz -revelando
la capacidad de depravación así como
de logros humanos- subyace en la confusión
que acapara nuestra era. Una profunda desorientación
moral amenaza las instituciones morales y los lazos
fundamentales que urden las relaciones humanas.
Desde el punto de vista Bahá'í, el
desplazamiento de una comprensión trascendente
de la vida por un materialismo ascendente es el
responsable del escepticismo, alineación
y anomalía que caracterizan nuestra existencia
contemporánea.
Hace más de un siglo, Bahá'u'lláh,
el Fundador de la Fe Bahá'í, advirtió
contra la inevitable aridez espiritual y moral que
emergería de la marginalización de
la religión. "En verdad," Él
escribió, "la religión es una
luz radiante y una fortaleza inexpugnable para la
protección y el bienestar de los pueblos
del mundo...si la lámpara de la religión
se oscureciera, caos y confusión le seguiría,
y las luces de equidad y justicia, de tranquilidad
y paz dejarían de brillar." 1
Sabemos que el avance social, es el resultante
de los ideales y creencias compartidos que unen
las sociedades entre si. Los cambios sociales significativos
resultan tanto del desarrollo de cualidades y actitudes
que fomentan modelos constructivos de interacción
humana como de la adquisición de capacidades
técnicas. La verdadera prosperidad- un bienestar
fundado en paz, cooperación, altruismo, dignidad,
rectitud de conducta y justicia- surte de la luz
de la conciencia y virtud espirituales así
como también del descubrimiento y progreso
materiales.
Distinguir entre las características vitales
de la religión y las distorsiones que falsamente
le han colgado es desafiante. Sin embargo, la religión
es una fuente indispensable de conocimiento y motivación-
un manantial de valores, revelación, y energía
sin los cuales la cohesión social y la actitud
colectiva son difíciles de lograr por no
decir imposibles. Mediante las enseñanzas
y la guía moral de la religión, grandes
segmentos de la humanidad han aprendido a disciplinar
sus más bajos propensiones y desarrollar
cualidades que conducen al orden social y avance
cultural. Tales cualidades de confiabilidad, compasión,
paciencia, fidelidad, generosidad, humildad, coraje
y el deseo de sacrificarse por el bien común
han constituido los invisibles pero esenciales fundamentos
de la vida comunitaria progresiva. La religión
provee los ladrillos y el mortero de la sociedad-
los preceptos éticos y visión que
une a la gente a comunidades y que da dirección
y significado tangibles a la existencia individual
y colectiva.
Claramente, el conjunto de capacidades necesarias
para la construcción del tejido social, económico
y moral de la sociedad depende de los recursos tanto
de la mente como del espíritu. Las virtudes
civilizadoras de honestidad, deber y lealtad tan
esenciales para el progreso humano son cultivadas
por el lenguaje del corazón y la voz de la
conciencia. Los imperativos y castigos legales,
aunque esenciales, sin embargo son limitados en
su eficacia. Emerger las raíces espirituales
de la motivación que descansa en el corazón
de la identidad y propósito humanos es explotar
el impulso individual que puede asegurar la genuina
transformación social. Luego, Desde la perspectiva
Bahá'í, la aparición de instituciones
publicas que generen la confianza publica y que
carezcan de la corrupción están íntimamente
relacionada con el proceso del desarrollo moral
y espiritual. Tal como Bahá'u'lláh
confirma: "Hasta tanto que la naturaleza individual
ceda ante pasiones diabólicas, el crimen
y la trasgresión prevalecerán."2
Los Bahá'ís observan la entera empresa
de la civilización como un proceso espiritual
que implica la progresiva concienciación
de las capacidades moral y creativas de la humanidad.
Por consiguiente, la creación de una medio
publico "libre de corrupción" depende
del desarrollo de la capacidad moral en los individuos,
las comunidades e instituciones sociales.
¿Cómo es posible construir capacidad
moral? ¿Cuáles son las estrategias
prácticas que las sociedades pueden adoptar
para que de entre sus poblaciones se levanten agentes
sociales positivos quienes eligen llevar vidas de
servicio e integridad? ¡La educación
es un instrumento indispensable! El hecho que la
comunidad mundial es plural en carácter no
debe disuadir a los gobiernos y agencias internacionales
para prestar atención seria a la cuestión
del desarrollo moral. La colaboración creciente
entre las comunidades religiosas, Organizaciones
No Gubernamentales e instituciones publicas al atender
desafíos sociales primordiales provee las
suficientes pruebas de la posibilidad de acción
efectiva.
La comunidad Bahá'í ha emprendido
un número de iniciativas, aunque modestas
en su alcance, en el área de liderazgo ético
y educación moral. Estos programas desarrollan
los recursos científicos y religiosos para
cultivar los conceptos, valores, actitudes y destrezas
necesarios para crear caracteres distintivos de
rectitud e integridad. La formulación de
enfoques y métodos pedagógicos que
de modo sistemático promuevan el desarrollo
moral ha sido un foco constante de los esfuerzos
Bahá'ís. La Universidad Núr,
la segunda institución privada de enseñanza
superior de Bolivia, integra conocimiento académico
con experiencia practica y entrenamiento ético,
poniendo énfasis particular al servicio a
la comunidad, justicia social y respeto por la diversidad
humana. Núr se fundó, mayormente,
para ayudar a desarrollar lideres que comprendan
el nexo entre transformación individual y
social. Su filosofía educativa se basa en
los conceptos y principios emanados de las enseñanzas
Bahá'ís. El programa de liderazgo
moral de Núr enseña a los participantes
que tienen la obligación de buscar, adoptar
y vivir según preceptos morales. El liderazgo
se muestra como la responsabilidad ejercida por
todos los miembros de la sociedad y requiere el
desarrollo de capacidades morales especificas. El
Apuntalamiento de tales capacidades y la aplicación
de la verdad en todas las áreas de actividad
humana es un cometido por lograr. Este programa
ha llegado a unas 400 comunidades rurales en Bolivia
y más de una docena de países latinoamericanos.
A través de su Programa de Gobernación
Justa, Núr está proveyendo entrenamiento
a oficiales públicos, personal gubernamental
técnico, y miembros de organizaciones basadas
en la comunidad. Busca promover la buena gobernación
mediante la exploración de diferentes dimensiones
de liderazgo moral, fortaleciendo capacidades administrativas
para toma de decisiones en el sector público,
y con la promoción del diálogo en
relación con el desarrollo futuro de la sociedad
Boliviana. Muchos departamentos de gobiernos regionales
y de municipios locales han tomado parte en el programa.
Una iniciativa afín abarca a unos 5000 estudiantes
de segunda enseñanza (bachillerato) en la
promoción del liderazgo juvenil. El programa
trabaja para limitar la implicación de los
jóvenes en el crimen, violencia, y en el
consumo de alcohol y drogas preparando a gente joven
para el servicio activo en la comunidad. Núr
asimismo ha trabajado para entrenar a profesores
de escuelas como agentes de desarrollo comunitario.
Hasta la fecha, más de 2000 profesores de
Bolivia, Argentina, y Ecuador han participado en
dicho programa, que ha recibido muchísima
retroalimentación (feedback) de sus participantes.
Uno de los estudiantes escribió:
El estudio de este curso me ha ayudado, por encima
de todo, a comprender la importancia de guiar mi
vida según principios. Ahora procuro servir
a los necesitados sin esperar reconocimiento, a
perdonar a aquellos que hayan podido ofenderme sin
guardar rencor y a compartir con otros aquello que
he aprendido, y de este modo contribuir a mi propia
alegría y la de ellos.
El proyecto "Justicia en la Educación"
habiéndose llevado a cabo por el Programa
de Plenitud Humana en Brasil es otro esfuerzo Bahá'í
que está enfocado en la promoción
de liderazgo ético en el gobierno. El Ministerio
de Educación Brasileño, en colaboración
con la Asociación Nacional de Jueces y Fiscales,
ha aprobado un programa de entrenamiento desarrollado
por el Personal de Plenitud Humana que llega aproximadamente
a 6000 profesionales de la judicatura que están
trabajando directamente con jóvenes y prejóvenes
que están implicados en el sistema judicial
Brasileño. El módulo inicial de esta
iniciativa de entrenamiento se compone de materiales
que tratan la ética y los valores afines
con la protección de niños y jóvenes.
Bajo los auspicios del Proceso Reino (Royaumont
) de la Unión Europea, la Comunidad Internacional
Bahá'í ha emprendido una iniciativa
de educación moral multi-año dirigido
a la promoción de armonía ética
y cohesión social en varios países
del Sudeste Europeo. Con la adaptación del
espectáculo del "Alegre Hipo" un
programa de radio y televisión interactivo
único, basado en el drama ideado para explorar
temas ético y morales, la Comunidad Internacional
Bahá'í ha dirigido seminarios de preparación
para educadores, representantes de los medios de
comunicación, periodistas y organizaciones
no gubernamentales. El programa ha logrado bastante
popularidad tanto entre oficiales gubernamentales
como públicos facilitando ejemplos de cómo
enfocar los problemas de vida cotidiana mediante
hallazgo de soluciones positivas. El desarrollo
de vías constructivas de superación
de conflictos y prejuicios entre grupos ha estado
un tema principal y constante de la iniciativa.
El éxito de seminarios de preparación
en Albania, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Macedonia,
Croacia, Hungría, Rumania y Eslovenia ha
conducido a varios proyectos de seguimiento. Los
programas de Televisión y Radio en Croacia
y Bulgaria, así como plan de estudios de
educación primaria en Rumania están
usando las técnicas del programa espectáculo
(show) para demostrar cómo la moralidad es
esencial para la cuestión de estabilidad
y prosperidad sociales.
Recientemente, El administrador y Representante
especial del Secretario General de la ONU para Kosovo
expresó su deseo de que un proyecto del Show
de "Hipo Alegre" (Happy Hippo Show) comenzara
en Kosovo. El formato del Happy Hippo se ha adaptado
para su uso en educación en valores en Finlandia,
Italia, Rusia, Suecia, Moldavia, Noruega y Malasia.
En colaboración con la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), el Foro Empresarial
Bahá'í Europeo, recientemente ha emitido
un documento de trabajo conjunto titulado "
Reestructurando la Empresa Socialmente Responsable."
El informe ha servido como base para varias sesiones
de trabajo organizadas por la OIT y ha sido distribuido
a gobiernos, asociaciones de empleados y organizaciones
de trabajadores a través del mundo. Asimismo,
el Foro Empresarial Bahá'í Europeo
ha dirigido una serie de seminarios sobre la ética
empresarial en Europa oriental y ha formado una
sociedad conjunta con AIESEC, una de las mayores
organizaciones de estudiantes empresariales del
mundo.
Como paso práctico contribuyendo al dialogo
acerca del desarrollo y transformación social
que explícitamente toma en consideración
los valores y las perspectivas espirituales, unas
100 organizaciones influyentes de desarrollo, agencias
internacionales y gubernamentales, representaciones
religiosas, y académicos recientemente se
han reunido en Nueva Delhi para participar en un
coloquio con el temario de Ciencia, Religión
y Desarrollo. El objetivo principal del evento fue
explorar cómo una interacción unificada
entre métodos científicos y revelación
religiosa puede promover la construcción
de la capacidad humana, particularmente en áreas
de gobernación, educación, tecnología
y actividad económica. El evento fue organizado
por la Comunidad Bahá'í de la India
y el Instituto para Estudios de Prosperidad Global,
una agencia de investigación de la Comunidad
Internacional Bahá'í. A escala global,
los Bahá'ís han estado involucrados
en Dialogo de Religiones Mundiales para el Desarrollo,
entre el Banco Mundial y las religiones principales.
Aunque se abstiene estrictamente de participar
en política partidista, la comunidad Bahá'í
busca contribuir al discurso publico acerca de lo
que considera como temas fundamentales por principio.
Durante los últimos años, por ejemplo,
la comunidad Bahá'í, mediante sus
180 consejos de gobierno nacionales elegidos, ha
procurado estimular a los gobiernos a lo largo del
mundo para que adopten programas comprehensivos
de educación sobre derechos humanos. En algunos
casos, los consejos nacionales Bahá'ís
han hecho recomendaciones especificas para la promoción
de planes de estudios sobre derechos humanos en
colegios, en otros, han intentado crear la concienciación
en los responsables gubernamentales acerca del papel
crucial de la educación en derechos humanos
en el fomento de una cultura de justicia en sus
sociedades. Una vez que dicha cultura comience a
emerger, temas prácticos tales como el entrenamiento
en la administración y el fortalecimiento
de la justicia, la distribución equitativa
de los recursos de la comunidad, y el alzamiento
de personas y grupos históricamente excluidos
de beneficios y oportunidades ofrecidas por la sociedad,
podrán ser tratados de manera efectiva.
Finalmente, los Bahá'ís creen que
la emergencia de un orden social pacifico y justo
animado por los principios morales se supedita a
una redefinición fundamental de todas las
relaciones humanas- entre los mismos individuos,
entre la sociedad humana y el mundo natural, entre
los individuos y la comunidad, y entre los ciudadanos
individuales y sus instituciones de gobierno. En
particular, las nociones arcaicas de poder y autoridad
necesitan remodelarse. Una reconceptualización
básica de la realidad social debe visualizarse,
una realidad que en espíritu y en práctica
refleje el principio de la unidad de la humanidad.
Aceptar que "El cuerpo de la humanidad es uno
e indivisible" es el reconocimiento de que
cada ser humano "nace en el mundo como encomienda
a todos." 3
Al Gobierno se refiere en los escritos Bahá'ís
como una expresión de fideicomiso, como los
administradores de una fiduciaria. Bahá'u'lláh
habla de los gobernantes y administradores de la
sociedad como los "fideicomisarios" de
Dios. Él asimismo amonesta a los lideres
que los vulnerables y los pobres "son mi encomienda
entre vosotros."4 El concepto de fideicomiso
implica, de algún modo, un convenio entre
quienes están en posesión de la autoridad
y los miembros de la administración social
que éstos están obligados a proteger
y servir. Por consiguiente, la confiabilidad es
una característica vital de la gobernación;
es la fuente de la verdadera responsabilidad. Bahá'u'lláh
describe la confiabilidad como "el más
gran portal que conduce a la tranquilidad y seguridad
de la gente," y " el supremo instrumento
para la prosperidad del mundo." 5 "Todos
los dominios del poder," Él asevera,
"... están iluminados por su luz."
6
Aunque la gobernación es a menudo igualada
con el gobierno, de hecho implica mucho más.
La gobernación ocurre a todos los niveles
y abarca las maneras en las que los gobiernos, los
grupos no gubernamentales, las organizaciones comunitarias
y el sector privado manejan sus recursos y cometidos.
Tres sistemas que determinan principalmente la eficacia
de cualquier sistema de gobernación, son
la cualidad de liderazgo, las características
de los gobernados, y la naturaleza de las estructuras
y los procesos empleados para ejercer autoridad
y satisfacer necesidades humanas.
Al respecto, la comunidad Bahá'í
ofrece su propio sistema administrativo como un
modelo para ser analizado. Los Bahá'ís
otorgan gran importancia a la toma de decisiones
cooperativas y asignan la responsabilidad organizativa
por temas comunitarios a consejos gobernantes libremente
elegidos a nivel local, nacional e internacional.
Esta jerarquía devuelve la toma de decisiones
al nivel más bajo y práctico - así
instruyendo un vehículo único para
la participación a nivel del pueblo en la
gobernación- mientras que al mismo tiempo
provee con un nivel de coordinación y autoridad
que hace posible la colaboración a escala
global. Una característica única del
proceso electoral Bahá'í es la máxima
libertad de elección dada al electorado mediante
la prohibición de nominaciones, candidaturas
y petición de votos. La elección para
los cuerpos administrativos Bahá'ís
está basada no en la ambición personal
sino más bien en la habilidad reconocida,
experiencia madura, y el compromiso con el servicio.
Debido a que el sistema administrativo Bahá'í
no permite la imposición de la voluntad arbitraria
o liderazgo de individuos, no puede usarse como
un trampolín para acceder al poder. La autoridad
para la toma de decisiones descansa en cuerpos corporativos.
Todos los miembros de la comunidad Bahá'í,
no importa qué posición ocupen temporalmente
en la estructura administrativa, se espera que se
miren a ellos mismos como involucrados en un proceso
de aprendizaje, a medida que procuran comprender
e implementar las leyes y los principios de su Fe.
De modo significativo, en muchas partes del mundo,
los primeros ejercicios en la actividad democrática
han tenido lugar dentro de la comunidad Bahá'í.
La capacidad de cualquier institución para
efectuar y manejar cambios, y para responder creativamente
a los desafíos que se le presentan, supone
el desarrollo de una serie de destrezas cruciales.
Éstas incluyen la habilidad de mantener una
percepción clara de la realidad social y
las fuerzas que operan en ella; de valorar apropiadamente
los recursos de la comunidad; de consultar libre
y armoniosamente como si de un solo cuerpo se tratara
con su distrito electoral; de comprender que cualquier
decisión tiene tanto dimensión material
como espiritual; de alcanzar decisiones de manera
que preserve y promueva la unidad institucional;
de ganar la confianza, el respeto y el apoyo de
aquellos afectados por dichas decisiones; de usar
de modo efectivo las energías y los diversos
talentos de los miembros de la comunidad a la que
sirven; de integrar la diversidad de las iniciativas
individuales y colectivas en un movimiento vanguardista
que beneficie a todos; de mantener los estandartes
de equidad y justicia; y de implementar decisiones
con tal apertura y flexibilidad que evite todo rastro
del comportamiento dictatorial. Esta constelación
de destrezas debe, obviamente, acercar los recursos
intelectuales y morales.
En los escritos Bahá'ís, aquellos
individuos que tienen la tarea del servicio en gobernación
están exhortados a " ocuparse de sus
deberes con total desprendimiento, integridad e
independencia del espíritu, y con completa
consagración y santidad de propósito.
"7 Su satisfacción personal no les viene
de recompensas materiales sino de " establecimiento
de métodos que aseguren el progreso del pueblo,
" de la experimentación de "deleites
por impartir justicia," y bebiendo de "
los manantiales de una conciencia clara y una sincera
intención."8 Finalmente, la " alegría
y la grandeza, el rango y la posición, el
deleite y la paz" del servidor público
no consiste en " su riqueza personal, sino
más bien en su carácter excelente,
su elevada resolución, la amplitud de su
saber, y su habilidad por resolver problemas difíciles."9
El desafío de la superación de la
corrupción en la vida publica es multidimensional
en su naturaleza. La adopción de procedimientos
administrativos y salvaguardas legales, por más
importantes que fuesen éstos, no conllevará
cambios perdurables en el comportamiento individual
ni institucional. Ya que la gobernación,
en su esencia, es una práctica moral y espiritual
cuya brújula se encuentra en el interior
del ser humano. Por tanto, sólo a medida
que las vidas interiores de los seres humanos se
transformen, la visión de una " genuina
civilización del carácter " se
materializará .10
Notas
1. Bahá'u'lláh, Tablas de Bahá'u'lláh
Reveladas después del Kitáb-i-Aqdas
(Wilmette: Bahá'í Publishing Trust,
1978), p. 125.
2. Ibid., p. 70.
3. La Prosperidad de la Humanidad, una declaración
de la Comunidad Internacional Bahá'í,
1995.
4. Bahá'u'lláh, Pasajes de los Escritos
de Bahá'u'lláh (Wilmette: Bahá'í
Publishing Trust, 1983), p. 251.
5. Bahá'u'lláh, Tablas de Bahá'u'lláh,
pp. 37-38.
6. Ibid., p. 37.
7. 'Abdu'l-Bahá, citado en la Honradez: Una
Virtud Cardenal Bahá'í, Compilado
por el Departamento de Investigación de la
Casa Universal de Justicia, Enero 1987.
8. 'Abdu'l-Bahá, El Secreto de la Civilización
Divina (Wilmette: Bahá'í Publishing
Trust, 1970), p. 19, 21.
9. Ibid., pp. 23-24.
10. Ibid., p. 62.
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